¿En qué casos no se recomendaría la toma de antioxidantes?

En pacientes oncológicos que están siendo tratados con quimio o radioterapia. Este tipo de tratamientos basan su funcionamiento en la generación de radicales libres, cuyo fin último es matar a las células cancerosas. Si se consumen altas dosis de antioxidantes, estaríamos yendo en contra del ‘espíritu’ del tratamiento convencional. Ahora bien, una vez finalizado un tratamiento oncológico de este tipo, en la fase de recuperación sería muy indicado tomar antioxidantes, con el fin de eliminar cuanto antes la fuerte carga oxidativa generada (y que al final acaba afectando a todas las células del cuerpo, y no sólo a las malas…).